El Nivel de Educación Inicial de nuestro Instituto constituye un espacio fundamental para el desarrollo integral de los niños y las niñas, acompañándolos en sus primeros aprendizajes y experiencias de socialización.
Actualmente, la institución cuenta con cuatro salas correspondientes a las edades de 4 y 5 años, distribuidas en ambos turnos. En este nivel se propone brindar a los estudiantes un ambiente cálido, seguro y estimulante, que favorezca el desarrollo de sus capacidades cognitivas, emocional, social y motriz.
A través de propuestas pedagógicas significativas, lúdicas y acordes con las características propias de cada edad, se busca promover la curiosidad, la creatividad, la autonomía y el fortalecimiento de los vínculos con sus pares y docentes. Asimismo, se acompaña progresivamente a los niños en la adquisición de hábitos, normas de convivencia y valores que contribuyen a su formación integral.


Perfil del Alumno de Nivel Inicial:
El estudiante del Nivel de Educación Inicial crece como persona amada por Dios, aprendiendo a conocer, a amar y a servir a Jesús, a los demás y a la Casa Común, con alegría y curiosidad.
Crecimiento de la Persona – Cura Personalis:
Aprende a reconocerse como hijo/a de Dios, único y valioso. Empieza a fortalecer su autoestima, a nombrar lo que siente y a cuidarse a sí mismo y a los demás.
Se inicia en el discernimiento propio de su edad: distinguir lo que está bien, pedir perdón, agradecer y compartir, a través del juego y la vivencia diaria con Jesús como amigo.
Ser con los demás – Hombres y mujeres para los demás:
Descubre la alegría de compartir, ayudar y consolar. Se inicia en el servicio con pequeños gestos: ordenar, prestar, incluir a todos en el juego.
Aprende a respetar, a escuchar y a valorar las diferencias, reconociendo a Jesús en cada compañero.
Sentido de superación – El MAGIS en lo pequeño:
Es curioso, hace preguntas, explora y se esfuerza un poquito más cada día. Asume con responsabilidad y alegría las pequeñas tareas del jardín.
Celebra sus logros y los de sus compañeros, aprendiendo que con esfuerzo y con Dios todo se puede.


Cuidado de la Casa Común:
Ama y cuida la naturaleza como regalo de Dios: riega una plantita, cuida el agua, no tira papeles. Se compromete desde lo cotidiano a construir un mundo más justo, solidario y cuidado para todos.